El camino de Santiago en bicis gravel (2ª parte)

jueves, 14 de septiembre de 2017


dia 5º 

Y llegó la montaña.
Tras remolonear un poco en cama (fuimos los últimos en arrancar del albergue) pusimos rumbo a Astorga, y desde alli una vez almorzados , enfilamos llanura con la temida Cruz de Fierro en el horizonte con sus 1.500mts de altura y sus 25 kms de ascensión continuada....la verdad es que ese día las piernas iban realmente bien, el cuerpo se acostumbra a empujar por ese peso y Victor, que es mas fuerte de cabeza que de  piernas se subia el puerto del tirón! 




La tontunada del viaje llegó cuando tras crestear varios picos y empezar a descender, me percaté que había dejado las gafas técnicas antes de hacer cima....sin pensarlo (sin nisiquiera pensar en dejar el equipaje) volvi por ellas, haciendo cima 3 veces.....aun con todo, y después de unas bajadas infinitas con unos paisajes preciosos  hicimos comida en el Bierzo.







Una de las cosas a tener en cuenta cuando llevas las bolsas que no cabe un alfiler, es ¿dónde vas a meter la comida? si tiras de super.... hasta que llegues a un lugar propicio para comer y echar la siesta de rigor, o por las noches montar un campamento....pues por suerte llevábamos una mochilita de esas de tela con dos cordones que nos salvó la vida, ya que para ahorrar y no jugárnosla a las 7 u 8 de la tarde ibamos al super a por las provisiones, y por lo general las cargabamos varios kms.  

 
La peor hora, sobre todo despues de meterte un puertazo, es la de arrancar a la tarde, las piernas fatigadas y frias te dicen que mejor pedalee tu prima...pero nos habiamos propuesto ese día, por miedo a la subida al Cebreiro y demás altos, acercarnos todo lo posible a Villafranca del Bierzo.

Llegamos rapidos a Ponferrada,y sin muchas referencias de tiempo, fuimos por asfalto , pero a partir de ahí la carretera era un castigo de "subeybajas" que te hacían arder las piernas para enfriar de nuevo, y para colmo según nos acercábamos a la sierra soplaba un viento de mil demonios.....buscando un abrigo para las hamacas, pasamos la Villa, y he de reconocer que decayeron los ánimos, ya que el camino discurre por el cauce de un rio entre montañas, canalizando el viento,  lo que hacía prever que la noche sería fría y húmeda.... cansados y a pesar de las advertencias de un vecino de que solían bajar jabalís, plantamos directamente en el suelo de unos castaños (imaginaros si estábamos cansados que ni nos molestaban los erizos)



dia 6º


Las noches quedaban preciosas, con una luna llena que en medio del bosque llega a proyectar tu sombra! Costó dormir, sobre todo después de que una zorra se pusiese a emitir unos chillidos que casi me matan del susto, y con una sensación termica muy baja...tanto que al alba recogimos campamento y nos tuvimos que refugiar en una cafetería hasta que asomase el sol.....



Y empezamos a subir O Cebreiro, con la compañía non grata de dos paisanos que iban equipadísimos mientras nos moríamos de frío, seguramente porque a ellos no les importaba el peso al ir con motobicis o e-bikes, y mientras nosotros nos partiamos el pecho, ellos iban de risas y charleta detrás lo que por momentos te llega a parecer una falta de respeto....
Una vez mas  Victor dando 3 pedaladas con las piernas, y dos con su terquedad y su voluntad llegábamos al alto del tirón  a las 10 de la mañana, cresteamos los tres altos y comenzamos a bajar hacia Triacastela-Samos , haciendo comida en Sarria, con 80kms y 1.770 mts de desnivel positivo acumulado y un dia y medio adelantados de lo que podíamos prever.   



Desde aquí empezamos a rodar de nuevo por el camino histórico por sendas y corredoiras de la Galicia profunda, donde no existen 50 mts de llanura, o subes o bajas....llegamos a Portomarín siendo conscientes de que esa noche ya jugando en casa, de que no podríamos dormir al raso, los kms se acumulaban y el desnivel por encima de los 2600m pasaban factura y todos los albergues de la zona llenos...lo que nos obligaba a continuar....hasta que en Hospital da Cruz encontramos una pensioncita que pagamos con lo que ahorramos del dia de adelanto.  

A tener en cuenta una cosa, que nos sorprendió: así como en Castilla en cada pueblo te cruzabas fuentes, en Galicia o no las había, o estaban secas o lo que es peor, el del bar de la plaza le había quitado el grifo....tuvimos que llegar a pedir agua en las casas....y no es que te cruces a muchos vecinos.




dia 7º

Como era de esperar hacía frio y nos cubría una basta niebla, pero estábamos descansados, duchados y Santiago estaba solo a 85kms.....arrancamos por el camino, pero hay que reconocer que esa zona ya tan cerca es apestosa en cuanto a la saturación de gente...gente que no son peregrinos la mayoría y que caminan en grupos numerosos montando barricadas, en una zona donde la orografía no da tregua  y necesitas poder ir con fluidez.....con lo que nos echamos a la carretera.
Lo cierto es que esa mañana el cuerpo se notaba fatigado de la borrachera de puertos del dia anterior, y las piernas no cogían ritmo, pero cerca de la hora de comer, en uno de esos momentos en los que pedaleas con la cabeza baja deseando acabar la subida, nos sobrevoló un avión muy cerca, lo que quería decir que estábamos en Lavacoya, y que nos hizo venirnos arriba en busca del  Monte de Gozo.





Y bajamos a la plaza do Obradoiro, donde debería acabar nuestra historia.....pero no. 
Resulta que la línea de tren que vertebra nuestra comunidad autónoma, que traslada a miles de estudiantes, y a cientos de miles de turistas y peregrinos llegados de todo el mundo, solo admite 3 bicicletas, lo que no nos pilla de sorpresa, pero que algunas veces solucionamos echándole morro y poniendo carita de cachorro al revisor....pero esta vez al vernos con el equipaje ni nos vendieron el billete simple.
Con el subidón de haber llegado y las piernas calientes, nos vinimos arriba y enfilamos el camino Portugués en dirección a nuestras casas!
Hasta la zona de Padrón fue un paseo y nos quitamos la mitad de un plumazo por carretera, pero los otros 35 los hicimos mas o menos con la misma cara de mala uva del Conde de Iria Flavia ,  Camilo José Cela....y entre carretera y camino original llegamos a casa con otro etapote de mas de 120 kms y mucho desnivel de esos que cuando lo ves en strava parece un serrucho.



La verdad es que es una ruta típica, que hay que reconocer que está muy explotada y concurrida, pero uno se las puede apañar para evitar el folclore y hacer que sea una verdadera aventura, recorriendo unos parajes increíbles con unos contrastes enormes y la sensación de que atraviesas distintos países, y con la ventaja que para unos novatos como nosotros, en un viaje de tantos dias y tan bajo presupuesto no te veas en problemas, como le ocurrió recientemente a nuestro compañero Leo que se vio atrapado en Francia en medio de una borrasca de lluvia de 6 dias que le puso en serios apuros....


Hemos aprendido un montón y me he sorprendido de como se comportaron los cuerpos,y las cabezas, que estoy convencido de que son el 50% y a veces incluso mas importantes que el fisico, que como en otras veces que nos hemos exprimido, por ejemplo en los viajes Pontevedra a Oporto o a Finisterra en una jornada, y a piñón fijo, el ir mentalizado de sufrir y de que va a haber contratiemmpos es la clave, y sobretodo tomarlos con humor. Bien es cierto que Victor y yo somos como hermanos y sabemos como respira el otro, estoy seguro de que de ser un grupo, o haber varias personalidades fuertes es fácil que en estos momentos se acaben lanzando los bidones a la cabeza.



En cuanto al equipaje, creo que acerté, llevando tan solo un par de equipaciones, unos calcetines, una termica, un par de chuvasqueros, y un pantalón corto y una camiseta con unas chanclas, y en la bolsa central algo de herramienta, una batería que recarga, una luz frontal, una taza, una mini bolsa de utiles de aseo del tamaño de una mano y el mini hornillo que llevaba Victor, pero que podría haber hecho hueco y poco mas....quiza en la siguiente en funcion del tiempo nos repartamos una tienda....pero no es imprescindible con una funda que resista menos temperatura que son economicas.


Las bicis se portaron de lujo y fueron muchos los que se acercaron a hablarnos de que eran las bicis perfectas, no se trata de una carrera, pero excepto un padre y un hijo que iban con bicis de carretera, ibamos dejando atras a todo tipo de bicis sobre todo a los que iban cargados con 4 alforjas que rozaban el suelo....e incluso a un fitipaldi que nos adelantó quitándonos las pegatinas en una buena mtb sin equipaje (pero con un bastón de 2 metros con una concha amarrado al cuadro) en la zona de León y que no pudo mantener el ritmo fuerte en llano.... 










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