La bici de la boda, y la serie de catastróficas desdichas

martes, 1 de octubre de 2013

La misión estaba clara, convertir lo que quedaba de la bicicleta del abuelo de la familia, en la que Pablo había imaginado para regalarle a Pedro por su boda,  y cumplir así su sueño de devolverle la vida a esa bicicleta que tan buenos momentos le hizo pasar de niño.


El reto se presentaba complicado ya que solo quedaban el cuadro, los guardabarros, manillar, potencia y bielas, pero en un estado totalmente deteriorado, ya que la bicicleta "sufrió" un intento de restauración hacia años, pero se quitara la pintura con UNA RADIAL  lo que dejaba el cuadro en un estado lamentable. Por otra parte Pablo tenía clarísimo todos y cada uno de los detalles de la bicicleta, que llevaría un montaje FULL EQUIP, para ello me haría llegar desde holanda algunas piezas.



Lo primero era investigar para conseguir repuestos nuevos, piezas compatibles, pegatinas originales, además de empezar a discurrir como materializar todas las ideas que nos planteaban, poco a poco las piezas iban llegando, y la bicicleta, pasó a manos de nuestro pintor, que tras horas y horas de aparejo, pasta y pintura conseguía devolver un aspecto impecable al cuadro, y a los componentes que íbamos a restaurar, puentes de freno, manillar potencia, tija, portabultos...etc....



Las semanas iban pasando, con la tranquilidad de que ya teníamos casi todas las piezas llegadas de todas la partes de España, Valencia, Sevilla, Asturias, etc....

Todo iba bien, hasta que el pintor le metió mano a  la horquilla, y cual fue nuestra sorpresa, cuando nos encontramos la peor soldadura que hemos visto nunca.
El tiempo se nos echaba encima, y conseguir una horquilla de esa época, se presentaba casi imposible, por lo que optamos por intentar escarbar y sanear a ver que nos encontrábamos, y nos encontramos lo peor.
Finalmente tras buscar como locos encontramos una en Valencia, pero quedaba poco más de una semana, y nos arraigábamos a que no valiese, no secase la pintura.......finalmente llegó a 6 días de la boda.


Pero ahí no acabarían los problemas, y es que las pegatinas retrasaron la pintura, y con las prisas el pintor pinto las cazoletas del eje pedalier, otro problemón que nos complicaría la vida; el tiempo seguía pasando la boda se acercaba y todavía no teníamos la horquilla en su sitio. Haciendo una prueba para adelantar tiempo, a 48 horas de la entrega, me doy cuenta de que los puños Brooks de piel, no valían para el manillar, con lo que nos vimos condenados a sacrificar el manillar, y buscar uno nuevo.




Cuando por fin pudimos probar la horquilla ( a 24 hrs) de la entrega, nos encontramos con que la dirección que teníamos no valía, era una medida muy extraña de 26,4 mm, con lo que después de mover todos los contactos posibles, nos tocó restaurarla lo mejor posible en tiempo récord....






 A medida que íbamos montando todos los detalles, los problemas se sucedían, la bolsa de las herramientas no libraba con la caja, el sillín para el niño quedaba grande para la barra, las manetas de freno quedaban holgadas para el manillar, y así pasaban las horas.....tirando de improvisación y de toda nuestra habilidad.....

Pero finalmente conseguimos un resultado espectacular que publicaré mañana el siguiente post.

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